EL CD (con mayúsculas)

ss_01La verdad es que no puedo recordar con precisión en qué momento empezó a verse en revistas informáticas españolas noticias de ese nuevo e increíble medio de almacenamiento que se avecinaba acompañando a los ordenadores de 16 y 32 bits: el CD. Lo que sí recuerdo es que a los redactores se les caía la baba una y otra vez anunciándonos sus inabarcables 600 megas, además de cansarse de poner la de cientos de programas que cabían y diversas comparaciones peregrinas con los medios hasta entonces populares. Creo que las distribuciones fueron enciclopedias, para remachar quizá más lo de “y para hacer esta misma enciclopedia en disquetes necesitaríamos sopotocientos disquetes, pero gracias al CD, loado sea su nombre, blablablá”.

CD1Y me sorprendió ver que, de manera contemporánea al menos una casa de software se animó a intentar adaptar y llevar esta novedad al ZX Spectrum: la británica Code Masters, con un CD para nuestra máquina incluyendo 30 juegazos (por cierto, que la primera imagen que acompaña a esta entrada procede de aquí, no os vayáis a pensar que llegó a caer en mis manos semejante exclusividad). En esta otra página podemos encontrar también interesante información sobre este pionero CD.

Lo cierto es que la iniciativa no pasó desapercibida y podemos leer un artículo de dos páginas dedicado a este CD en la revista MicroHobby número 197, de marzo de 1990 (véanse la página 20 y la página 21), el mismo número en el que dedicaban una entrevista a los creadores del SAM Coupé, máquina que anunciaban como “un super compatible Spectrum”, lo que no deja de ser un tanto equívoco, dada la más bien silvestre compatibilidad del ZX Spectrum con su “hijo”.