Los últimos de Filipinas

cpc464_plus_screenBueno, voy a empezar por decir que, en el campo de los ordenadores de 8 bits, hacia la segunda mitad de la década de 1980, todo el pescado estaba vendido. Y me quedo corto realmente: para esas fechas, el pescado ya estaba muy pasado y empezaba a apestar.

Los ordenadores de 16 bits se fueron introduciendo progresivamente desde mediados de 1980 en el mercado de los “ordenadores domésticos” o “micro-ordenadores” y sin prisa pero sin pausa se fueron extendiendo como una mancha de aceite.

“Pero en una aldea, unos irreductibles galos…”

Sí, unos pocos intentaron competir hasta el final, con actualizaciones de hardware que creían poder ponerse a la altura de las increibles maravillas en gráficos y sonido de los 16 bits, y desde mi punto de vista estos son:

-Sony/Sanyo/Panasonic MSX2+ (1988)
-MGT SAM Coupé (1989)
-Amstrad Plus (1990)
-Amstrad PcW16 (1995)

De ellos, los menos competitivos eran los de Amstrad: en el caso de los Amstrad Plus, se trataba de una actualización de los Amstrad CPC, pero añadiendo una paleta de 4096 colores y sprites por hardware. El PcW16 es un caso aparte, porque pretendía suceder a la serie Amstrad PCW clásica, pero de aquellos ordenadores solo tenía el nombre, con un hardware totalmente rediseñado, pasando del CP/M de texto a un GUI propio, y empleando un Z80 a 16 Mhz.

El  MSX2+ y el SAM presentaban sin embargo mejores características comparados con las máquinas de 16 bits de la época (Amiga, Atari ST y PC+VGA+SoundBlaster, principalmente), pero no nos hagamos ilusiones. Todas y cada una de estas máquinas fueron un total y estrepitoso fracaso en el mercado y poco o ningún software fue publicado mostrando esas nuevas y alucinantes características suyas, que desaparecieron en la memoria “como lágrimas en la lluvia”.

El retrorno

Madre mía, escribes un post, te giras a hacer un par de cosas y cuando vas a escribir otro post va y han pasado dos años, jopeta, osea, Borjamari, qué superfuerte me parece, osea.

Pero prometo hacer acto de contricción y darle un poco más de mimo y cuidados, dicho queda.